Hoy digo un BASTA grande,
muy grande, enorme… Un BASTA por el millón de personas que sufren el ataque
masivo de misiles en el sur de Israel.
BASTA de sirenas, alarmas,
refugios, heridos, muertos, miedo y angustia.
BASTA de ataques, amenazas, cohetes…
BASTA de niños que lloran asustados, padres
preocupados, ancianos que esperan impotentes que el peligro pase, enfermos
internados en los hospitales, que deben permanecer en su cama mientras la
sirena suena anunciando un nuevo ataque, animales domésticos que sufren sin
entender lo que sucede, chicos y jóvenes que no pueden estudiar ni ir al
colegio, a la universidad…
BASTA de rutinas alteradas,
noches sin dormir, corazones latiendo aceleradamente ante el peligro que se
anuncia.
Quien no vive esta realidad
no puede imaginarse lo que significa, en cada simple acto que uno realiza a
diario, ser interrumpido en cualquier
momento del día y de la noche. Nadie puede dormir, comer, bañarse, mirar la televisión, hacer compras, sin ser sorprendido por una terrorífica
sirena que te sacude y te obliga a buscar refugio, ponerte a
salvo del ataque
de misiles y cohetes que terroristas tiran a Israel.
Digo BASTA a quienes acusan
a Israel de atacar Gaza, cuando lo único que hace es DEFENDER a sus ciudadanos
del ataque terrorista indiscriminado.








